El mito de lo químico y lo orgánico en los insecticidas para plagas

El mito de lo químico y lo orgánico en los insecticidas para plagas

En las últimas décadas, ha habido bastante interés en todo lo que tenga que ver con el medio ambiente. El concepto “Verde” (que significa ser amigable con el medio ambiente) se usa para describir métodos, prácticas y químicos que son más seguros para la gente, los animales y para el medio ambiente. Pero… ¿Esto es real? Todo lo que nos rodea, la tierra, el aire, incluso su cuerpo está compuesto de químicos. La parte más pequeña de un químico se llama átomo. Cuando existen los átomos en un estado puro, la sustancia se llama elemento. El oxígeno, el hidrógeno, el nitrógeno, y el carbono son algunos de los elementos más comunes.

 

Cuando uno o más elementos se combinan químicamente, se llama compuesto. El agua, el cual es un compuesto común, tiene dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno (de ahí, H20). Los animales y las plantas están constituidos por químicos, la mayoría de los cuales son compuestos químicos muy complicados. La química de los seres vivientes se conoce como química orgánica, porque consiste principalmente de los elementos orgánicos carbono, hidrógeno, y oxígeno.

Los pesticidas son químicos que matan plagas. Si la plaga es una hierba, usamos un herbicida; si mata a los roedores, es un rodenticida, los fungicidas matan al hongo, los insecticidas matan a los insectos, y así sucesivamente. La mayoría de los insecticidas son compuestos orgánicos, sintetizados por los químicos y fabricados por las compañías químicas.

Existen pocos insecticidas que se derivan de las plantas, de los minerales, o de los elementos que no son orgánicos con propiedades insecticidas. El ingrediente activo es el químico específico en un producto de pesticida el cual mata a las plagas. Un ingrediente activo se mezcla con ingredientes inertes menos tóxicos y se encuentran enumerados en la etiqueta. A la mezcla de los ingredientes activos e inertes se le llama formulación de pesticida. Muchos insecticidas, especialmente los que están hechos para ser aplicados dentro de la casa por los propietarios de casa, son productos Listos-Para-Usar, LPU.

Los insecticidas de uso profesional se deben de diluir con agua para obtener la concentración correcta antes de ser aplicados. Esta concentración correcta la debe de determinar un experto tomando en consideración: El tipo de plaga, la cantidad, los lugares donde se esconde, etc. Además es conveniente el uso de equipos profesionales como las asperjadoras para una efectiva aplicación y un conjunto de técnicas o estrategias en la acción de fumigar que en su conjunto garantizan el éxito del exterminio de las plagas con un nulo o mínimo riesgo de contaminación ambiental.

Ser Verde - amigable con el medio ambiente – se usa para indicar que los productos “naturales” se deben de usar para el controlar las plagas. Como respuesta a esta revolución Verde, se han desarrollado muchos insecticidas nuevos. Los extractos del aceite de plantas son ejemplos importantes. Éstos, y otros ingredientes parecidos, se considera que son de un riesgo mínimo por la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency o EPA, por sus siglas en inglés).

Pero la verdad es que muchos pesticidas que son considerados como de riesgo mínimo y otros “Verdes” (o amigables con el medio ambiente) se pueden encontrar en los productos de control que son disponibles para el consumidor. La mayoría muestran muy poca o ninguna habilidad para matar a las cucarachas. Otros tienen una efectividad limitada como un aerosol de contacto.

Varios aceites esenciales de plantas (aceite de clavo, aceite de menta, aceite de las semillas del árbol Ním, aceite de tomillo, propionato de fenil, aceite de romero) muestran algo de toxicidad al tener contacto con las cucarachas. Usualmente son promocionados como “ser amigables con el medio ambiente” o como tener una “base de planta” y están disponibles en polvo, en aerosol y en formulaciones concentradas.

Otro aceite de planta, limonene, extraída de las cáscaras cítricas, muestra una toxicidad baja al tener contacto con las cucarachas. No hay ningún efecto residual. Las concentraciones de vapor muy altas causaron mortalidad en las condiciones de pruebas que se realizaron en un laboratorio, pero ninguna mortalidad ocurrió cuando se les dio para comer a las cucarachas alemanas (la más común en  América).

De esta forma, en la mayoría de los casos cuando se usa un producto “Verde” no cumple con los resultados esperados, por lo que el usuario continúa teniendo la problemática de las plagas, termina aumentando las dosis de los productos  y aumentando así la toxicidad sin una medida controlada y los costos.

En conclusión los servicios profesionales de fumigación acreditados por los organismos de salud resuelven los problemas de plagas, con mayor efectividad que los mal llamados productos orgánicos, verdes o ecológicos, ahorrándoles a sus clientes: esfuerzos, peligros, tiempo y dinero. Si optas por  tomar la decisión correcta para solucionar el problema de plagas, recuerda que en Fumigación Universal. ¡Estamos dispuestos a ayudarte!

 

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Autor: Oliver E. Fernández Y.

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Psicólogo, Especialista en Salud Pública

Diplomado en Comunicación Social.



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