Fiebre hemorrágica de Crimea:  Otra enfermedad transmitida por la garrapata

Fiebre hemorrágica de Crimea: Otra enfermedad transmitida por la garrapata

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) es una enfermedad muy extendida causada por un virus (Nairovirus) de la familia Bunyaviridae transmitido por garrapatas. Este virus causa graves brotes de fiebre hemorrágica viral, con una tasa de letalidad de hasta un 40%

 

La FHCC es endémica en África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia sin en embargo se han visto casos de esta enfermedad en otras partes del mundo con clima caluroso donde se observa presencia de garrapatas. Aunque hay varios géneros de garrapata que pueden verse infectados por el virus de la FHCC, la garrapata Hyalomma constituye el vector principal.

Entre los huéspedes del virus de la FHCC figuran una amplia variedad de animales salvajes y domésticos como vacas, ovejas, cabras y en ocasiones perros.

Los animales se infectan por la picadura de garrapatas infectadas y el virus permanece en el torrente circulatorio durante aproximadamente una semana tras la infección, de modo que, cuando otra garrapata pica al animal, se perpetúa el ciclo garrapata-animal-garrapata.

El virus de la FHCC se transmite a las personas ya sea por la picadura de garrapatas o por contacto con la sangre o tejidos de animales infectados durante o inmediatamente después de la matanza. La mayoría de los casos se han dado en personas relacionadas con la industria ganadera, como trabajadores agrícolas, trabajadores de mataderos y veterinarios.

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Puede haber transmisión entre seres humanos en casos de contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de personas infectadas.

Los síntomas comienzan de forma súbita, en forma de fiebre, mialgia (dolor muscular), mareo, dolor y rigidez de cuello, lumbago, cefalea, irritación de los ojos y fotofobia (hipersensibilidad a la luz). Puede haber náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y dolor de garganta al principio, seguidos de bruscos cambios de humor y confusión. Al cabo de dos a cuatro días, la agitación puede dar paso a somnolencia, depresión y debilidad, y puede aparecer dolor abdominal en el cuadrante superior derecho, con hepatomegalia detectable.

Otros signos clínicos posibles son taquicardia (aumento del ritmo cardiaco), adenopatías (inflamación de los ganglios linfáticos), y erupción petequial (erupción por hemorragia cutánea) en mucosas internas, por ejemplo en la boca y la garganta, y en la piel. Las petequias pueden dar paso a erupciones más grandes llamadas equimosis, así como a otros fenómenos hemorrágicos.

Normalmente hay signos de hepatitis, y los pacientes muy graves pueden sufrir un rápido deterioro renal, o insuficiencia hepática o pulmonar repentina después del quinto día de enfermedad. La tasa de mortalidad asociada a la FHCC es de hasta un 40%, y la muerte sobreviene durante la segunda semana.

La infección por el virus de la FHCC puede diagnosticarse mediante distintas pruebas de laboratorio, tales como: prueba de inmunosorción enzimática (ELISA) o detección de antígeno.

El tratamiento general de sostén contra los síntomas es la principal opción ante esos casos.

Se ha utilizado el antiviral ribavirina para tratar la infección, con efectos claramente beneficiosos.

A falta de vacuna, la única manera de reducir la infección humana es la sensibilización sobre los factores de riesgo y la fumigación. Las recomendaciones de salud pública deberían centrarse en varios aspectos.

  • usar ropa protectora (manga larga, pantalones largos);
  • usar ropa de color claro para poder detectar fácilmente las garrapatas adheridas a ella;
  • usar acaricidas autorizados (productos químicos que matan las garrapatas) en la ropa;
  • aplicar repelentes autorizados en la piel y la ropa;
  • examinar regularmente la ropa y la piel en busca de garrapatas y, en caso de encontrar alguna, eliminarla de forma segura;
  • procurar eliminar o controlar las infestaciones por garrapatas en los animales y en los establos y graneros a través de la fumigación con productos autorizados.

Si deseas eliminar  las garrapatas y las peligrosas enfermedades que transmiten te recomendamos que contrates a los mejores. En Fumigación Universal estamos dispuestos a ayudarte!

 

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Autor: Oliver E. Fernández Y.

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Psicólogo, Especialista en Salud Pública

Diplomado en Comunicación Social.




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