¿Por qué le tenemos asco a las cucarachas?

¿Por qué le tenemos asco a las cucarachas?

Aunque provoquen cierta repulsión a tanta gente, lo cierto es que las cucarachas suelen ser bastante inofensivas. No pican y es muy difícil que trasmitan alguna enfermedad, y siempre de manera indirecta, algo que sí ocurre con los mosquitos, por ejemplo, y no suelen provocar tanta aversión. Se trata, por tanto, de un miedo bastante irracional y cultural pues, como explica Paula Mella, “la repulsión o el miedo a las cucarachas puede ser especialmente llamativo dado que es un insecto muy frecuente y que habita en prácticamente todo el planeta. Sin embargo, se da más frecuentemente en los países más desarrollados dado que se asocia con elementos desagradables como la suciedad o la pobreza”. Se trata, por tanto, de una fobia adquirida que poco tiene que ver con un peligro real, “no supone ningún riesgo a nuestra especie ni a especies similares como los monos. De hecho, en algunas culturas, está la tradición de comerlas crudas o cocinadas”, explica.

 

Si no hemos tenido ninguna experiencia traumática con una cucaracha, lo que justificaría una fobia, lo más normal es que este tipo de fobias irracionales se produzcan por aprendizaje, por observación… Si alguien de tu entorno, mucha gente que conoces, en películas… tienen miedo a las cucarachas, es más probable que tú la tengas. Estas sensaciones podrían potenciarse por las propias características de las cucarachas: salen de la oscuridad, son muy rápidas, algunas pueden volar, aceitosas… De hecho, el entomólogo Jeffrey Lockwood, autor del libro La mente infestada: por qué los humanos temen, sienten asco y aman a los insectos, cree que ese miedo está incluso justificado, "es como en esas películas de terror en las que el fantasma cruza la habitación en un instante, las cucarachas nos sobresaltan con su rapidez casi sobrenatural”, afirma.

¿Miedo o fobia?

Que las cucarachas provoquen asco o repugnancia es bastante común, pero tener una fobia real hacia ellas no lo es tanto, pues una fobia implica una serie de reacciones que van más allá de un grito o una carrera, “la gran diferencia entre el miedo y la fobia es el nivel de malestar que nos produce. Por ejemplo, una persona con miedo al transporte público se sube al metro, aunque sea una sensación desagradable y lo pasa mal. Pero una persona con fobia al transporte público, no se acerca ni se sube al metro debido los síntomas que presenta (palpitaciones, hiperventilación, ataques de pánico, entumecimiento de algunas partes del cuerpo, dificultad para pensar…). En el caso de las cucarachas es similar. El miedo a las cucarachas nos permite acercarnos a ellas y matarlas, por ejemplo, mientras que la fobia nos “obligaría” a huir o quedarnos paralizados por el temor”, aclara Paula Mella

Así, algunos de los síntomas que sentiríamos si tuviéramos una fobia real a las cucarachas serían:

• Escalofríos.
• Dificultad para respirar.
• Aceleración del ritmo cardiaco.
• Sensación de asfixia o estrangulamiento.
• Entumecimiento.
• Transpiración excesiva.
• Ataques de pánico
• Parálisis.


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